viernes, 5 de diciembre de 2014

La representación de lo ominoso en el séptimo arte: Eraserhead (1977) por Fabiola Ramírez G.

       
Imagen 1.1: Henry

Primero, antes de comenzar, hay que realizar la distinción sobre lo que nos interesa, uno de los planteamientos principales  del psicoanalista Sigmund Freud en “Lo ominoso” (1919), así, la comprensión de nuestro análisis será más efectiva.
Se nos plantea que: “(…)lo ominoso es aquella variedad de lo terrorífico que se remonta a lo consabido de antiguo, a lo familiar desde hace largo tiempo.” (Freud 220), quiere decir, a las experiencias de infancia que pueden provocar la sensación angustiosa de lo ominoso. En el adulto, esta experiencia se encuentra ligada a la compulsión de repetición que se refiere a la repetición constante de actos, hechos y/o emociones que provocan angustia. Entonces, la misión de este escrito es dejar en claro que la experiencia de lo ominoso no siempre se encuentra ligada exclusivamente a las vivencias de infancia, ejemplificándolo con la película “Eraserhead” (1977) dirigida por David Lynch.
 “Eraserhead” (en su traducción al español: “Cabeza borradora” o “Cabeza de borrador”) es un film rico en simbolismos, nos entrega una gran gama de interpretaciones en torno a la sociedad y al ser humano lo que hace difícil en dar con un análisis definitivo sobre las temáticas planteadas en él. En este caso, me ceñiré al miedo a la maternidad, relacionado con el comportamiento de los personajes femeninos presentes, así mismo, no quiero dejar de lado la frustración sexual presentada por el protagonista, ya que es importante para el desenlace final del film.
            Lo Ominoso se encuentra en cada fotograma, en cada escena que se observa durante su hora y media. Posee una composición estratégica que juega con los efectos de luz y oscuridad en la filmación en blanco y negro, los silencios y la musicalización turbulenta hacen que el espectador se encuentre pendiente de cada movimiento en la pantalla, expone al publico a  una sensación angustiosa ya que nunca se aclara del todo lo que está sucediendo, esto se releja en el sentimiento de incertidumbre entre el mundo real (terrenal) y el mundo onírico.




                                                         Imagen 1.2: Espacio onírico

            Los acontecimientos se desplazan entre el departamento de Henry (protagonista), la casa de los padres de Mary y nuevamente en el departamento de Henry, en donde se halla la incertidumbre del mundo real y el onírico, cuando el protagonista tiene vivencias que confunden al espectador, pensando si en verdad está ocurriendo en el plano real o se encuentra en el mundo de los sueños.
            La sensación angustiosa que comienza a apoderarse del film, empieza de forma definitiva cuando a Henry se le es dicho que debe casarse con Mary, ya que ella ha sido madre de una criatura de la cual no están seguros si es humana. Este bebé monstruoso no posee mayor efecto en el protagonista quien sin reclamos los lleva a vivir junto a él. Pero antes de este hecho, hay imágenes sobre la maternidad que nos dan indicios sobre lo que va a ocurrir más adelante. Henry al llegar a la casa de los padres de Mary observa a una perra que se encuentra amamantando a sus crías, luego de esto su ex novia comienza a tener una crisis que es calmada por su madre. Otro hecho  es cuando se encuentran en la cena, el padre de Mary hace que Henry parta el pequeño pollo que tienen servido, este pollo comienza a moverse y a sangrar de su entrepierna, Henry no entiende lo que ocurre mientras que el padre de Mary no parece tomar atención. Por otro lado, la madre de Mary comienza a sufrir una crisis de angustia al igual que su hija. Este pollo sangrante lo consideraré a una alusión a la menstruación femenina que abre las puertas a una posible maternidad sea deseada o no, así mismo del que se vea a la mujer como un ser sexual viable. ( link video: https://www.youtube.com/watch?v=JEF7eQdCWM4)

            






                               Imagen 1.3: La perra amamantando a sus crías.

El bebé monstruoso claramente no es deseado por Mary, ella lo ha concebido y aún así no aguanta estar en la misma habitación que él, su constante llanto la atemoriza. Este llanto hace rememorar no a su propia infancia, sino al momento en cual el engendro fue dado a luz y este bebé dio su primer llanto, la repetición embriaga a Mary recordando el momento cuando vio lo que ha salido de ella, una deformidad de la cual no está segura que sea humana, ¿De dónde ha venido?, además de lo ominoso causado por la repetición se suma lo desconocido que se escapa de su entendimiento, esto hace que no quiera tener más contacto sexual con Henry y luego termine abandonándolo a él y a su hijo monstruoso.

            


                            Imagen 1.4: Mary angustiada ante el llanto constante de la criatura.


                                        Imagen 1.5: El hijo monstruoso de Henry y Mary

La sensación ominosa que provoca el miedo a la maternidad se traslada a la vecina de Henry, con la cual éste mantiene un encuentro sexual, en su consumación ella observa a este engendro por unos segundos, su presencia la atormenta. Prontamente, ella se encuentra con Henry en el pasillo, su cara la hace recordar a este engendro, a sus ojos, el rostro de Henry se transmuta y ve a este bebé monstruoso. Cabe destacar que este hecho ocurre cuando la vecina va a consumar otro acto sexual, el engendro le hace temer a la maternidad ya que podría dar a luz a una monstruosidad como aquella.




                                                               Imagen 1.6

                                     

                                                                             Imagen 1.7

   

                                                                          Imagen 1.8


 Finalmente, Henry termina asesinando a su hijo enterrándole unas tijeras, esta es la primera vez que experimenta angustia al ver a este engendro. La razón del asesinato radica en la frustración sexual provocada por su hijo, que inculca el pavor en las mujeres con las cuales podría mantener una relación.

            Concluyendo, puedo afirmar que lo ominoso en relación a la repetición no solo se encuentra ligado a las experiencias de infancia, puede abarcar desde la adolescencia a la adultez, originándose también a partir de hechos ocurridos en la misma. Este miedo a la maternidad, miedo a lo desconocido, solo influye a los personajes femeninos, ya que los personajes masculinos se muestran sonrientes, ignorantes de este temor, mientras que las mujeres en el mismo instante se les muestra experimentando angustia.


                                       Imagen 1.9: Mary y su padre en el mismo escenario.



Bibliografía:

Freud, Sigmund. “Lo siniestro”. Obras completas. Tomo III. Madrid: Biblioteca Nueva, 1973.
Lynch, David. “Eraserhead”. 1977



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